CURRENT POETRY – POESÍA ACTUAL – SIGLOS XX-XXI: Orión de Panthoseas ®

Libro del espíritu

EXTRACTO DE “LIBRO DEL ESPÍRITU”

1 – Entreabrir el mundo

2 – De las transformaciones

3 – Cuando ello sucede

4 – Blancanieves a su príncipe divino

5 – En memoria de los guerreros

6 – Sembrar el siglo

7 – Itinerario del rencor

8 – Polvo de estrellas

9 – El Tabernáculo en el desierto

10 – Por la hiedra encendida

11 – Revelación

12 – La pregunta

13 – Llegar muy alto

14 – Casa nuestra

15 – El regreso

16 – Oda otoñal: deslumbramiento

17 – Entrar en quien se es

18 – Cuando padre llegó

19 – Ideación

20 – Camino de Damasco

21 – Hombre/mujer/león

22 – Poema de las 2 avenidas

23 – El signo y la palabra

24 – Similitud

25 – Tú en la casa

26 – Libertad, libertad

27 – De la soledad

28 – Cosas importantes

29 – Alcanzar el límite

30 – Llama pura

ENTREABRIR EL MUNDO

¡ … hay aún tanto sufrimiento,

tanto horror y tanto frío…!

… ¿ hasta dónde podrá llegar la conciencia de un hombre y de qué se impregnará ?

ella asoma a la geografía de las piedras

y no está la alegría,

al temblor del alba,

y no está;

¡… cómo y adónde, pues, recurrir el corazón y que sus sangres salven

de la actual mortalidad,

valor y canto;

o en qué destellar la luz que vio y reflejar sin mácula

el algoritmo exacto del dios:

verdad, bondad y belleza !

pues cómo, cómo entreabrir y expresar fiel y firmemente el mundo y darlo,

cómo, cómo…

DE LAS TRANSFORMACIONES

 

 

…un atardecer, heridas y desaparecidas de repente líneas de calma y luz,

tras un terrible temblor de amor, ocasionando estragos y derrumbes de vida y voz,

en el alfeizar del aire se instaló el silencio;

… y las lumbres,

las caracolas,

los ojos y los pulsos,

las fuentes y la dicha

se horrorizaron de ser;

… y cuando hubo que llamar, llamar y tocar con fuerza

sobre el hombro, las manos, los pies y el pecho de bronce porque el corazón no abría,

consternado y vencido, el constructor de sonidos musitó:

“por aquí pasó el invierno, por aquí pasó el dolor”;

… y tomando el arpa, sin abrir ni orar, lloró y se fue.

… CUANDO ELLO SUCEDE

… por las noches de oro, el aire vibra y canta y cede el dolor;

observando, hay por la tierra como un recostamiento o amparo,

una mano intangible que va, trae el agua y da de beber;

… es en las noches de oro cuando las hormigas rememoran el origen del trigo y las abejas abren

sus cendales de luz junto al fuego del ámbar,

cuando surge en ellas una hermandad que habita asumiendo, estrechándose,

cuando el don del mundo invade al dios carnal

y edifica el alma al solaz del rocío;

… por las noches de oro, la invisible luz destella cual ánfora de amor, cual norte o voz del ser,

cual raíz;

… cuando ello sucede, el espíritu sabe y brilla sin contenciones, sin límites.

BLANCANIEVES A SU PRÍNCIPE DIVINO

“… si lograse apurar la fuerza de tu voz y el nimbo de tu luz en mí, Príncipe,

¿ viviría…?

pues qué sería de mi cuerpo,

qué de mis horas,

qué de mi hogar…?

… el eco de tu beso es cántico infinito

y fuego abrasador tu agua;

… sí, la eternidad es breve instante siendo, ardiendo;

pero cómo, cómo contener en mí la sed que da tu amor, la que prende y fulge,

la que quema y vive, Príncipe, cómo… ”

EN MEMORIA DE LOS GUERREROS

… las voces y corazones de todo ser, país y tiempo, miedo o temblor,

cada conocimiento y fe,

– cada lágrima –

qué ungüento, piedad o compasión tendrán, qué guirnaldas,

ah, qué luz;

… con sus lanzas modernas, las batallas últimas, las sociales y universales,

las libran anónimos valientes: emperadores o príncipes en técnicas de amor,

tal como ayer, como siempre fue;

… y cuando decae la oscuridad y al fulgor de la vida

se inflaman los pechos y los discursos estallan con singular poder,

los modernos guerreros no están sino en claustros de olvido, restañando heridas,

silencio y soledad;

… y cual perpetuos paladines de tránsito mortal,

 –  conscientes –

 velarán sus armas ante una nueva lid: tal vez para caer, tal vez para morir.

 

SEMBRAR EL SIGLO

 

 

 

… en este septiembre de 2009, 04,00 de la mañana,

[sin perros, sin tráfico ni viento por los álamos]

la noche marcha con esa lentitud profunda y sosegada en que suele arder y quemarse el ser;

… el espíritu está aquí, la conciencia está aquí,

y el viejo tambor de fuego y miedo ahuyentando sinos de calamidad;

… porque no, 2009 no es un año cualquiera,

– lastra, expande, pule, apremia –

y las siembras del siglo también están en él

con los surcos abiertos,

– esperando –

justo instante en alquiler, polen rojo, lluvia viva y aire, aire puro, hondo y alto…

… cuando de Norte a Sur y de Este a Oeste el mundo es un relámpago,

aun en medio de la noche y de la crisis, el reloj ha llegado a las 5 ¡ las 5 !

pero quién, quién vendrá a labrar las 06,00 si aún la tierra está sin luz, mortal, baldía;

pensad o repensad este apremio: quién sembrará 2009 y con qué, con qué…

INTINERARIO DEL RENCOR

 

[“…ah, sed, sed fuertes cual pecho de valientes

y dulces como el perdón”]

 

 

… cuando surge la ofensa y el corazón se abre a ella, se embriaga de ella, vive de ella,

y ahíto de rencor estercola el pecho y también sus fuegos, sus orillas y el brillo y auge de la luz,

qué monstruo de sangre hirviendo no acudirá entonces a la mente cual timón de odio,

venganza o furia para armarse, quedarse y matar;

… y así, enfermo, el cuerpo es barco, templo o bastión rendido, asolado, derruido,

inerme frente a la pócima abrasiva del cáncer por rencor;

… pero en las salas íntimas, como en sueño oscuro, yace aquél que limpia y salva, prende y cura;

“¿ eres tú el grito, la voluntad, mi señor ?

pregunta el perdón, iluminando al ser;

y oficiando de cristos, frente al dolor y la muerte,

ambos, voluntad y perdón, trabajan y trabajan por una restauración atroz, proverbial y heroica.

 

 

POLVO DE ESTRELLAS

… no, ni un solo átomo de polvo de estrellas,

ni un solo instante ni secreto de la tierra o el mar se perderán;

entonces, por qué, por qué tu corazón y el mío temen por su canto y sangre…

… en los días con prisas, en aviones, en autobuses o trenes, por las calles,

se oye una grandiosa constelación de oboes, de pianos y flautas,

violines y clarinetes, laúdes y trompetas con violonchelos y bajos,

platillos y timbales;

y cuando fulgen los dioses,

– con la eternidad encendida –

el firmamento es hoguera de indescriptibles seres, euritmias y mundos lúcidos compartiendo, creando, viajando;

… y al atardecer, cuando la prisa es menor y cálida,

el silencio se adentra, corre por la casa, se expande, y ya no alberga ni edad ni dimensión;

entonces todo es, todo está en ella y el corazón sabe que la mente es mimbre que reposa,

que acepta y yace junto al fuego/hilván y abrasador,

el nuestro: tuyo, mío;

… los hombres aún contamos por horas y años y medimos la sed y la lluvia,

pero no tardando, ay, no tardando, podremos ser huéspedes, llamas vivas de ciudades inéditas del sol;

obsérvense, pues, y vean: estamos construyéndolas.

EL TABERNÁCULO EN EL DESIERTO

 

 

 

 

 

… al rigor de la llamada íntima, con sus yerros y diezmos, llorando y rogando,

la peregrina multitud se encuentra ante el altar de las ofrendas;

y éste, bajo ciencia de sal y fuego,

rezuma y entremezcla luz y humo al unísono,

a lo alto;

y más allá, para la purificación, el mar fundido, el de cristal o bronce,

y también el miedo,

y la fe;

… el candelabro de siete brazos a la izquierda,

los panes de la proposición e incienso a la derecha,

más el ara central;

y sobre el portón de oriente,

– sobre linos azules, escarlatas y púrpuras –

cayendo y entrando,

el sol;

…y más allá aún, más allá, junto al Propiciatorio, ante el Arca de la Alianza,

ante el Shekinah, ante el fuego invisible y vivo,

– arrodillado, purificado, limpio, y para el pueblo –

Aarón recibe el mandato divino, la voz de Jehová,

la ley;

… fue en el desierto, en la cruz del Tabernáculo, cuyos símbolos, hoy, con atuendo y rigor,

aún definen y preservan los sagrados recintos del hombre y de la tierra.

POR LA HIEDRA ENCENDIDA

 

 

 

 

… este otoño y esta paz en la casa escuchando,

este rostro de las cosas mirándonos pasar educadas, silenciosas y quietas,

este nuevo envés, país u orilla ¿ hacia dónde…?

¿ acaso hacia un mar de ruina ? ¿ tal vez hacia nueva fe y conocimiento ?

porque ¿ no es acaso este latir un don del dios entrando y saliendo por cristales y puertas,

no inaugura un principio, lo instruye y salva, o no establece el dolor,

y en la herida cura la ansiedad y el aire ?

… alma mía ¿ qué hombre hemos sido, dónde estábamos hasta llegar aquí,

a esta voz, a éste juicio del año… ?

… aún baja del cielo un fuego que excita a la madreselva,

pero lentamente instaura lentitud y un son sideral e íntimo,

y también un olor a luz, a lumbre tierna y pura, por la hiedra encendida.

 

REVELACIONES

… en la humedad del sol, hay justicia;

corre en ella como flor la edad, el sufrimiento y el canon de belleza, el óbice a fundir;

en las aulas del sol nace la ciencia y la cordura, las fuerzas,

las interacciones y el campo/rey del ser:

la esperanza;

… ay de mí, cuando el alma escucha en su hogar de lumbres

y el profesor es dios,

ay de mí;

mejor sería que no volviese la cabeza, que no obrara la ilusión carnal,

y que todas las puertas, graníticas de asombro, cayeran definitivamente de sus goznes;

… ante el altar del sol florecen los amigos,

y, en su fuego/amor, la palabra divina es música y silencio.

LA PREGUNTA

… por los ríos del alma viajan los amantes;

hilos de sol los une y vive,

y fe,

y ondas de agua;

… al atardecer, junto al mar del sur, bajo el firmamento verde y púrpura,

–  tímidamente, e irradiando sal y fuego –

pregunta Omer: “Éiyesi ¿ me amas…?”

[y oyéndolo, el viento se detuvo, dudó y levitó un instante,

hasta que en su ser mortal

penetró y se fue]

…ocurría justo cuando Éiyesi, inclinada la cabeza, sonriendo, en su atuendo de amor,

lloraba y lloraba y no cabía en sí de gozo.

LLEGAR MUY ALTO

… un hombre o una mujer puede llegar muy alto y subir, subir muy arriba;

una mujer o un hombre puede arder, tocar el sol e instar en su alma la esbeltez del silencio

o la faz del sonido;

ya sea hombre o mujer, digo, podría muy bien ir, instituir la luz,

y tomar la lanza de poder con que instaurar, concretar y resucitar consigo el mundo;

… y es que bajo el ruido y son de la casa, de los autobuses, del mercado o el metro,

podría parecer que hubiesen muerto los dioses y que sus fuegos fueran insidias de magos y poetas;

pero yo os aseguro, con certeza, que muchos hombres y mujeres

van por la calle ardiendo y lo ignoran por completo,

no, no lo saben;

… por tanto ¿ querría alguien conscientemente arrebatar su ser,

plasmarse en su interior, sentirse, verse y oírse, y más allá de sí,

crear e involucrarse en la piedad ?

o por contra ¿ alguien quiere comprobar el dolor de Fausto en la fastuosidad de hiel

que implican los atajos… ?

… el confín está abierto porque todo es luz, y todo, absolutamente todo, es y será  camino.

CASA NUESTRA

 

– 3º canto a la casa de mi nacimiento, la de mis padres,

                                                                                     la de mis abuelos y bisabuelos en Vecilla de la Polvorosa –

 

 

 

… se  agrieta, se resiente la casa,

íntimamente se agota,

gime;

quién vendrá a salvarla si todos hemos ido huyendo en busca de armaduras de hierro

frente a horrores y signos de calamidad;

sin embargo, uno advierte que adheridos a las paredes, que por detrás de las puertas

o en el hollín del hogar, hay violines tocando en honor de otro tiempo insigne

y que siguen vivas las piedras, la parra, el horno, el brocal del pozo,

y que también la voz y el aire,

aún, aún;

… es así que, aunque duelan, uno vuelve a las rosas perdidas, a las azucenas que hubo,

a los lirios, a las golondrinas del corazón;

… yo sé que ha habido un rompimiento ciclópeo, infinito:

pero aquí está la casa, aguardando a que pase y pase esta enorme amenaza

o ciclón invicto de la muerte;

“… que se abran las puertas, gritemos libertad y que retornen las rosas”;

oh voz de amor, oh faro o casa/luz, oh sed y don vital, oh casa, casa nuestra.

EL REGRESO

 

[- 4º canto a mi vieja casa de Vecilla de la Polvorosa-

                                                Para Marisa -mi esposa- y nietos]

 

 

… si en las eras de ayer crece la hierba y la tarde es lumbre de amor por la memoria,

es sin duda por las márgenes del Órbigo donde cunden y prenden las hogueras;

brilla y se agiganta el sol entre los chopos con Isabel, Víctor y Laura,

mientras late y late octubre y el otoño canta y busca en ellos su destino inmortal;

… yo sé del corazón, yo sé;

por aquí pasó y creció la canción de la sangre,

el oro de vida, el que toca y salva, el cristo nuestro,

la eternidad encendida;

… hay, hay sobre el fiel del aire, un temblor,

una luz singular, y también un hondo, un íntimo y cálido sonido;

… y ya, a las ocho de la tarde, Marisa y yo por la Ruta de la Plata,

[mientras arde el cielo y de frente quema auténticas violetas ]

la esperanza excita y su poder impulsa;

…tras un lapsus, repetimos: la casa es, la casa resistirá.

 

ODA OTOÑAL: DESLUMBRAMIENTO

[…sobre el bosque incandescente se expresa el universo:

el agua y el fuego, la vida y la muerte se abrazan, fulgen y vibran, cantan;

… oh flor o instante que siempre ha de volver,

oh deslumbramiento, oh fiesta inmortal]

… venía mi alma de luchar contra el año, de nacer y morir,

de reestructurar los mares y memorias con que albergar las lumbres/lumbres,

el arder el espíritu;

… y de pronto el otoño en descomunal, en majestuosa obertura del orbe

con notas y sangres vivas, ardiendo en constelaciones,

el pulso ingente entre el cielo y la tierra,

los poderes del sol y el sonido,

un juicio de amor y su voz sideral,

la luz, la luz, la luz,

y también mi libertad en resplandor allí,

allí y allí, allí mismo,

y en riesgo y temblor mi ser,

y el bosque…

[… pero, a pesar de todo, y muy dentro, alma mía, dime:

qué cita es ésta, a qué muerte u ordalía voy y vamos, a qué renacimiento…;

háblame y dímelo quedamente ¡ por qué, amor mío, por qué, por qué así se incendia el mundo ¡]

ENTRAR EN QUIEN SE ES

… y entrando e irguiéndose queda sin iPod el ser, sin bleutooth, sin sexo, sin dvd,

y sí únicamente y solo ante quien es: su voz, su ágora, su grado o destello,

su íntimo pífano de luz;

… rotas y diluidas las circunscripciones típicas de la alteridad del nombre,

del dinero y el ruido, allí dentro, siendo y siendo, no hay portátil ni móvil ni concierto

porque es la exactitud, la armonía,

la plenitud o edad total,

el dios;

… eludidos así los cuerpos, la materia ¿ para qué el recuerdo, para qué la inteligencia,

el fútbol, los sábados, los amigos, el trabajo, o para qué los coches, la bolsa o el mercado…?

… entrando en quien se es desaparece la ilusión, cesan los aspectos, los tiempos,

los rangos y la relatividad total;

por tanto, cuando sube y ha entrado a su aposento, el hombre es verdad, sabiduría, belleza,

pues en él vive y en él es;

… cuando se torna inmaterial, todo es mundo, todo hierve, todo vive.

CUANDO PADRE LLEGÓ

 

 

 

… cuando a media tarde, padre llegó y se acostó,

todos supimos que la noche y la muerte habían venido con él,

que habían impregnado el aire, las puertas, las paredes y los ojos con que miró y nos vio,

y que aquél silencio inmenso, sepulcral y eléctrico de repente instaurado,

no sería en realidad sino el mínimo cariz de un dolor voraz e impredecible;

… recuerdo azucenas y rosas crecidas,

un batir incesante de golondrinas sobre nidos del alfeizar al atardecer

y aquel pasar y pasar de las horas, adentrándose y deambulando de aquí para allá sin fin ni norte

por el hall de la noche;

… y recuerdo, recuerdo que el ámbito de la casa se nos volvió por fin inédito y atroz,

y que también, y por completo, se nos hizo brutal e inhabitable.

IDEACIÓN

 

 

 

… todo es ideado  y todo toma forma, se concreta y vibra hasta alcanzar el caos un color,

una avenida al corazón,

una emoción, un sentimiento, una pasión mortal o fuego,

un cuerpo/mineral,

–  el sur –

esta república,

el mundo;

… y de abajo/arriba, o de arriba abajo, el mundo se agrieta, se parte, se diluye,

y torna al caos y el caos lo recibe, lo reconvierte y pule

para un nuevo adiestramiento

o germen vivo de fuerza,

de poder;

… ante una violeta,

uno tiende a preguntarse que quién la destruirá;

… y todo en la respuesta es lógica y mística prestancia,

pues todo, todo es espíritu.

 

 

CAMINO DE DAMASCO

 

… por el Camino de Damasco todos quedan ciegos;

derribado del caballo, roto el hilván del corazón, dónde están, a dónde han ido,

a dónde, los ojos de Pablo;

¡ a qué días, a qué retrospección asisten, a qué flash, a qué visión ?

¿ contemplará su espíritu un volcán, un cúmulo de niebla y un piélago de luz,

o llegará a su preludio, a su siembra silente y mineral,

cual calor voraz y oscuro ?

… por tanto, cuando haya entrado en la Gloria del Shekinah,

cómo no oír decir al Cristo “Pablo, Pablo, por qué me persigues”;

… todos, todos por el Camino de Damasco quedan ciegos pero retornan humildes,

sabios, héroes;

su valentía va inscrita en el libro de los siglos.

HOMBRE/MUJER/ LEÓN

 

 

 

…en oficinas y fábricas, en las casas, en las calles y campos de trabajo,

el hombre/mujer/león ruge y amenaza al ser,

y sus zarpazos cual pasión, venganza, interés, rencor o poder,

asfixian y devastan el lugar, su débil luz, la flor de sus estancias;

… cada día y hora, conscientes de este shock infinito,

mujeres y hombres, apretando pecho y alma, asumen el riesgo de morir;

y el ser/león de tantas formas hiere y mata,

de tantas acribilla, de tantas…

… oh piedad,

convócanos al templo puro en el que El Cristo emerge entre las sombras y mitiga las palabras

y aun el rostro infame y matador;

… oh valor inexplicable y nuestro, tócanos, protégenos y sálvanos, ayúdanos, ayúdanos.

POEMA DE LAS 2 AVENIDAS

… Avenida de los Mercaderes

y Avenida del Espíritu;

… trepa y trepa la oscuridad del dinero, ahogando el corazón, envileciendo el alma, cercenando y apagando rosas,

por tanto, subiendo y subiendo y generando el huracán;

… alfombras púrpuras, festines, magníficos coches, escaleras bruñidas;

el ojo del huracán todo lo ve, lo vive y acrecienta mientras gira y avanza

como un ser sanguinario que se encumbra, e, impasible, mira la devastación

que engendra y va dejando atrás: el pus mortal;

… el daño es grave, profundo,

y sus discípulos y amigos son cual ánforas vacías, eriales,

ardores en llanto o súplica, el desvalimiento, la tristeza y mal sensual

de un clavel al caer;

… Avenida de los Mercaderes

y Avenida del Espíritu;

la codicia es sombra arrolladora de fruición ingente,

y ello, a pesar de bella entre las bellas y bella en el jardín;

aún restalla el látigo de honor, aún fulgura la luz enfurecida.

EL SIGNO Y LA PALABRA

 

 

 

… en los dominios hondos de la rosa, en sus pétalos/templo,

la luz es fuego,

vida;

de aljófar son sus cumbres íntimas,

de cristal y aire vivos,

de alma;

y cuando la música suena, por los paramentos del mundo va la voz que todo toca,

prende, quema y resucita:

… va la noche cual repelón de amor

e inenarrable sed;

surge el signo, vibra la palabra.

SIMILITUD

 

 

 

¡ … tener o no tener !

he aquí el dolor, la fascinación con su feroz, su terrible y sostenida guerra;

como rueda dentada,

– intentando matarlo –

viene la oscuridad hostigando y amordazando

al dios desde el advenimiento del agua,

desde el eco lunar;

pero qué o quién podrá lograrlo,

si su espíritu recogerá sus propias sangres y trozos de honor y paz

de los campos de Marte y los lavará, qué o quién,

decidme;

¡ … tener o no tener !

oh cielos de alegría, instrucción y cántico, impulso,

luces nuestras y estigias del guerrero,

sol,

espadas;

¡ … tener o no tener !

… del infinito lirio,

de la infinita rosa.

TÚ EN LA CASA

 

 

… en la casa, sabiéndote,

uno obtiene el esplendor lúcido del mar, su familiaridad y ser,

su hondura;

cual si el rumor del mundo se hubiese acrisolado en un son de cascada,

en un gozne de puerta o en un tiemblo de luz,

propios y lejanos;

… en la casa, sabiéndote, el corazón escucha y origina cánticos

que van y vienen como notas vivas de sangre ardiendo en paz y libertad,

y cuando traes algo en las manos y me pides ayuda,

eres caricia y sol de un agua estrictamente limpia,

inmensamente azul,

y así me salvas;

… bien sabes que la casa guarda tus luces y amarantos.

¡ LIBERTAD, LIBERTAD !

                                                                       

¡ oh flor del día , oh flor del año ¡

 

¿ … prohibido por ley ser pobre o ser pobre por ley ?

pues si todo, todo por ley lo obtuviese,

cómo y por qué entrar en mí para desatar mis fuerzas y conquistar la fe,

el conocimiento, el dolor, la vida y muerte que soy,

el mundo;

pero sobre todo ¿ cómo, cómo la libertad  ?

… porque la libertad no se regala, no entra por las puertas abiertas,

no sigue a nadie, no está en los mercados, y no,

no debe su ser del capricho del príncipe

y no a dádiva de ley;

… ay la libertad y ay su construcción, su templo/luz, ay;

mirad, mirad hacia dentro, a lo hondo;

aún hay verdad crucificada en el hombre/esclavo sin dioses ni veredas,

sin su propia verdad, sin canto;

¿ … prohibido por ley ser pobre ?

no, no, gracias;

pobre o rico, enfermo o sano, ignorante o culto,

mi ley soy yo, yo soy mi única voz y circunstancia, yo el responsable, sólo, sólo yo mi condición,

mi error y análisis, luz consciente, prez de mi justicia;

… ah mis amigos, mis queridos amigos, la felicidad por ley no ha cundido nunca;

farsa o disfraz, proclama ilusoria ha sido;

no es, no existe.

DE LA SOLEDAD

¿ …ah,  llegarán al espíritu estas lluvias ?

uno viene del fragor de tiendas y bares, de trenes y metros, de coches y autobuses,

y entra en la guerra de audiencias, en la de Irak y Afganistán,

en la de Internet o Google contra Microsoft, contra Yahoo y el resto del mundo;

y uno sangra y sigue sangrando contra aliento,

contra toda emoción y resplandor, contra todo ser,

valor y eternidad;

de aquí, de aquí que, contra el pecho clamen la conciencia,

la luz y el pulso herido del dolor;

… por tanto, cuando llega y es la soledad, uno tiende a creer

que los vecinos y la ciudad se han ido y que el silencio es su guerra,

– la única, la verdadera guerra –

y que hay que luchar o escapar cuanto antes por la escalera de incendios

si ello fuese preciso;

“… el cambio del clima lo muele todo”

– dice el médico –

pero el alma es mineral cansado, y el paciente, inmensamente solo,

abandona la consulta, y, saliendo a la calle, se somete a la lluvia y anda y anda

frente a toda orientación, todo honor, y todo  íntimo deber y angustia,

sin saber dónde habrá de descansar o, posiblemente, adónde irá a morir.

 

COSAS IMPORTANTES

 

 

¿… dolerá o costará morir ?

desde el esbozo del alma campan las sombras por nuestros pechos,

suben y bajan con nuestra sangre, excitan, trastornan,

acrecientan la tos;

la  oscuridad es viejo perro que siempre tuvo

presa la rabia entre los dientes,

siempre;

… sin embargo, en los instantes lúcidos, cuando hemos sentido los trayectos del fin del mundo –  arrebatándonos la inmunidad –

cuando a tajos y a destrozos la luz ha sido luz y campo de exterminio el corazón,

ah, entonces, aunque breve el placer, y aunque leve, y sin paz y ácido,

el acoso de la muerte nos ha dado brío y valentía

con que poder vivir, llorar y combatir;

… no, en los íntimos campos de batalla no consiste en huir o desertar,

ah, nunca, nunca, cómo si no forjar la espada que instaure un solo resplandor;

a veces la vida es un hilo, un relámpago,

la auténtica verdad de nuestro triunfo;

… por tanto, sí,  desde el caz de oscuridad, duele, duele y cuesta morir,

no es la luz;

y es que, no sin fuego y fe, son las cosas importantes.

ALCANZAR EL LÍMITE

… uno se queda con los brazos cruzados en la plaza pública,

en el hall de su casa,

bajo el cielo;

contemplar la fugacidad y alcanzando el límite,

siempre ha sido tarea ardua, insólita,

pues cómo racionalizar la dilución del mundo,

cómo derribar la ilusión del tiempo o las alucinaciones de la luz,

cómo herir de muerte esta verdad carnal, su tránsito y ayuda,

o cómo morir y morir viviendo más;

… a pesar de todo, sentir el aliento es un consuelo,

un ruido íntimo,

un canto;

es entonces cuando la alegría se hace mar y corazón,

– hombre por un instante –

viajero en ruta aún.

LLAMA PURA

 

 

… ven a esta viña que, aunque doliéndose, y encendida,

por ella pasó el amor cantando;

ven y sube a sus lagares, enciéndete,

y que el mosto salte y corra vivo

a los cuencos de oro;

… ven a esta viña, ven y sáciate de ti, encuéntrate,

que hay mucho manantial creciendo entre tu ser

de agua herida y fuego;

… no, no tardes y accede en el crepúsculo,

cuando el color del mundo es perla y mariposa,

supérstite y deidad, y dragón del sur,

y luz ,

y lumbre;

… y aunque venir sea voluntario y esta llamada tan sólo sugerencia,

ah, no te apagues sin estas uvas de amor, no, no te vayas,

la viña es sueño, meta y resplandor, la viña es llama pura.

= = =

 
 
 
 
 
 
 
 

7 comentarios »

  1. […] del espíritu Archivado en: Poesía — oriondepanthoseas @ 10:54 pm Nuevo libro de poemas. Dejar un […]

    Pingback por Libro del espíritu « SIGLO XXI-POESÍA: Orión de Panthoseas ® — 20/11/09 @ 10:54 pm | Responder

  2. Espléndido poema: EL REGRESO; Vecilla y familia

    Comentario por Eugenio — 23/11/09 @ 11:36 pm | Responder

    • … estimado Eugenio, hay regresos que iluminan, que encienden nuestras vidas y brillan incomensurablemente dentro y fuera de nosotros mismos; gracias, amigo; estamos aquí; un abrazo; Orión

      Comentario por oriondepanthoseas — 24/11/09 @ 6:05 pm | Responder

  3. Amigo Orión:
    Nunca defrauda tu poesía, de estilo inconfundible, intimista, reflexiva, siempre proponiéndonos ir un poco más allá del sentimiento, y esa manera peculiar de utilizar los puntos suspensivos. Ha sido grato andar por entre estas páginas y te dejo aquí mi testimonio y admiración.
    Salud.

    Julio G. Alonso

    Comentario por Julio G. Alonso — 29/12/09 @ 4:07 pm | Responder

    • .. mi bien estimado compaero Julio Gonzlez Alonso, es un honor saber que has pasado por esta humilde casa, sus moradores te lo agradecen profndamente; siempre la tendrs abierta, escasa de amistad y libertad; un abrazo, amigo; Orin

      ________________________________

      Comentario por oriondepanthoseas — 29/12/09 @ 7:35 pm | Responder

  4. Vaya, Orión…

    En el fragor de tus palabras se musita
    Un dejo de laxitudes del alma
    Y en la fuerza de esos destellos arcanos
    Perpetúase el eco del dolor y la esperanza.

    13-03-2010
    3:00

    José.

    Comentario por jose — 13/03/10 @ 8:59 am | Responder

    • …. José, tus palabras ennoblecen y ayudan a encontrar luz a este sitio; mi agradecimiento, pues, amigo; un sincero saludo; Orión

      Comentario por oriondepanthoseas — 13/03/10 @ 12:01 pm | Responder


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