CURRENT POETRY – POESÍA ACTUAL – SIGLOS XX-XXI: Orión de Panthoseas ®

Libro de las interacciones cósmicas

UTOPÍA-LUMBRE

… un signo, un golpe insólito,

un estallido sideral e ingente, extraordinario,

un consciente y magnífico relámpago con un álgido esplendor, afín e inteligente,

y los electrones y núcleos de la energía del mundo acercándose,

viéndose y mirándose por primera vez, reconociéndose, intuyéndose y abrazándose;

ah la utopía-lumbre de tal invicto instante,

[un pálpito divino enunciándose, llorando, y, cósmicamente, emocionándose]

porque ah, ah cuando el amor se expresa sin cofres, sin muros ni candados y esplende y fulge,

dado que tanta y tanta es la alegría, tanto y tanto el júbilo, digo, tanto y tanto, y, aún, desconocido…

… en el fragor de la matrix – aquí dentro y aquí abajo – entre esta densa y mineral frecuencia,

por hogares y deshogares se hacina el aire entre cuerpos antiguos, muertes y almas antiguas,

exigiendo leyes o furias para maldecir o reír, o sólo y sólo para toser o llorar,

pues que así nos tunde aún la oscuridad con sus profundos trances de inconsciencia,

– así nos doblega y ata, y así nos atrae y ciñe a ella –

cual polvo de ira y saña en tosca sombra, tan en cruda y densa suspensión;

… y, sin embargo, y a pesar de todo, contra el ímpetu y yugo de esta escuela de estrépito y agraz,

entre el agua que fluye serena, entre el tenue silbo del viento y el canto ingente del mar,

por entre tú y yo – cual utopía/lumbre de ínsita deidad, purísima y viva, digo y grito –

está la luz;

… una señal o signo,

un golpe o tañido sideral,

un relámpago consciente con nueva ley y su esplendor,

un algoritmo civil, un gesto, una voz, un cuántico grito prístino a rebato,

un enigma esclarecido aquí y ahora, bajo un universal y embriagador estruendo,

una voz con prez de compasión, un sonido nostálgico y sublime, un timbre, su don,

un retumbe o ser de amor, veraz e inteligente al fin, al fin.

ESPERANDO A JON

– 20.12.2016 –

… mi hija Patricia intuye o sabe, que su hijo en camino, Jon,

está conectado con todo el universo,

y que recibe señales cósmicas que él contesta con rapidez, precisión y sigilo;

Sergio y Laura creen haberlas captado al acercar el oído

a ese reino cuántico y supremo de su hijo y hermano;

Jon, a veces, se levanta y se pone a correr cual loco potrillo fuera de su líquido amniótico,

por lo que sube y baja y flota por las venas de su madre, pero, cuando le llega al corazón,

Patricia comprende perfectamente quién es y de donde viene;

… entonces, relajado y de forma pícara, mientras mira a su alrededor, se toca la nariz y sonríe;

es justo cuando los dioses se asombran de su faz y sus formas de exultante belleza.

LOS DOS CABALLOS

… esta noche pasada, tumbado en el lecho, con los ojos cerrados e inmerso en la penumbra,

con voz tensa y a brazo partido, durante mucho rato, de tú a tú, departiendo estuve con la muerte,

y ello, sin que la arrogancia o el odio, sin que la ira o el miedo impusieran su furia entre nosotros;

… sin embargo, y al fin, mirándonos uno al otro de forma poderosa, dura y fijamente,

acordamos salir a batirnos a la pista ardiente del deseo, al mundo de los sueños;

… al otro lado, dos soberbios corceles, negro y blanco, esperaban inquietos y briosos;

subimos a ellos, y conscientemente, cual exhalaciones vivas, salimos a todo galope;

… me he detenido, y, sudoroso, mi caballo blanco tasca el freno y vuelve y vuelve la cabeza;

en realidad, todo, todo en torno nuestro es silencio entre silencio y más silencio,

más aún, de atrás no llega eco, luz diferente ni frecuencia alguna;

intuyo que he ganado la carrera.

TODAS LAS LUCES Y VOCES

… seguro que de un momento a otro lloverá, el viento es pura furia;

sí, la tarde ha cerrado y sus tornos chirrían como desbanastradas puertas de un viejo camposanto;

“Orión, Orión, por qué, por qué temer algo de esta cárcel tan fugaz y terrestre;

sabes bien que surgen trechos de secarrales con cierzos, con inundaciones,

zonas de ruinas y mohos, vertederos con urracas y grajos,

y del mismo modo encontramos huecos y pasadizos con ingentes telarañas y tupidos avisperos…

pero no, no temas, pues, a los ruidos broncos con que suele cercar y amenazar la oscuridad;

recuerda, si no, aquella pugna tuya con la muerte, el sudor de tu caballo y su enorme fatiga,

pero también su aliento poderoso, sus bravas crines y su mirada inmortal;

… ah Orión, aun lejana, la nebulosa de tu nombre asombra y ruge,

mírala y contémplala, contémplala porque es vital y hermosa:

con agua y fuego vivos construye manantiales, cuyas brasas sobrecogen, sus mares iluminan,

y su pálpito, con sangre cósmica y pura, ah Orión, se expande, baña el sol y alcanza este planeta,

y en su anillo-luz – sobre todos vosotros – aquí fulge, aquí late y aquí sueña;

y hasta en tu mismo ser – cual relámpago al pecho y prestándole luz – en ti vibra y en ti vive;

¿… por qué, por qué entonces temer, Orión, por qué, por qué ?”

(El informe del Hubble, respecto de partículas orgánicas semejantes, lo leí exactamente el 11.01.2018, mucho después de haber compuesto el poema, el 13.01.2016)

ELLOS

… y quién, quién es ella, la que lleva manantiales-lumbre en las manos

y los va derramando cual simientes de oro;

y quién, quién es él, que observando los astros,

transfigura la noche y estremece las luces con que brilla el rocío;

quiénes, quiénes son ellos,

quién él,

quién ella,

quiénes, quiénes son…;

… porque cómo ceñir la cintura del beso o aprehender la belleza cuando el agua es el fuego,

y explicar con rigor la pasión de ese instante con su pálpito vivo…,

ah, humildemente preguntémonos con qué ascua lo haremos,

con que brasa o llama, con qué hoguera,

decidme, sí, con qué, con qué infinitud de amor o con qué, con qué incendio…

… salen al aire, y, en él, ardiendo, se miran y arrebatan, se abrazan, se funden,

y en el cuerpo del alma sobrevuelan todas las tierras, los mares todos y todos, todos los mundos;

… pero ay, ay la espera, ese lapsus expectante y latente con que cierra la noche;

mas, vibrando y sonando, rompe y abre al fin el amanecer;

[fortaleza, sabiduría, belleza]

por tanto, no, no teman, pues que el dios ni la diosa se han ido,

los amantes han vuelto,

el esplendor está aquí;

… que cunda, que cunda, pues, y a jarros por el pecho, giman y estallen la luz y la alegría.

PARADOJA O BARCO DE TESEO

[Como arriba, es abajo; como abajo, así es arriba]

… y alcanzándome y cruzándome llega el presente discurrir,

el cual, instantáneamente, y de forma dinámica y cuántica, me absorbe,

me transforma por completo e instante a instante me aparta de quien fui;

y no, no sólo tiende mi cuerpo denso al oxígeno, al sílice y cristal – no, no, no sólo él –

pues que también incluye el alma, y, a través de ella, el espíritu se nutre y refuerza su poder;

no en vano, recordemos que somos – y por tanto, soy – dioses humanos en aulas de instrucción;

… de los bajíos más hondos y alejados del orbe último, recibimos energías-fuerza desde el α hasta el Ω;

pues que un dios escolar debe instruirse y equiparse con todas las causas y efectos de sus reinos:

principios y valores, densidades, gravedades, prestancias y controles, sus auténticos poderes;

… un dios en formación va incorporando y expresando, en múltiples tonos del merkabah,

la exactitud y grado de su Yo individual en el stand holográfico del cosmos,

y, ello, aunque gire, cambie o varíe a cada instante su aparente rol de identidad aquí;

ya que, sin embargo, su esencia o nombre, lo sui generis, lo propio, lo que es vital e inmarcesible,

es y estará siempre escrito con el exacto don con que en la ingente y cósmica familia rutila o fulge:

aquel, el grandioso brillo de la luz propia que despliega.

(Merkaba o Merkabab = Cuerpo de luz)

… un orden nuevo con cooperación y justicia, con ética y moral, es el futuro;

LIBRO DE LA VIDA

… en el grill justo de la luz,

en su indestructible fuerza, en el ventrículo izquierdo,

en el ápice del corazón,

allí, allí brilla y es, allí;

pues en él está y florece el Libro de la Vida,

oh átomo-simiente que partes con la muerte e íntegro retornas cual ética y moral de hombre,

cual filtro o escrutinio de sangre,

cual mágica y vestal memoria de una estancia terrestre y asimismo tan divina y mítica;

… en zumbido o canto álmico, tu nota tonal construye los valles corporales del espíritu,

sus flores,

sus cárceles y simas, sus altísimas cumbres,

y, ay de mí, también la transparencia de un grial superior hacia un proyecto de amor sin límite;

… en el grill justo de la luz,

en su indestructible fuerza, en el ventrículo izquierdo,

en el ápice del corazón,

allí, allí brilla y es, allí.

DE LA PAZ DE MI JUNGLA

… cual idea cuántica, vuela y arde por la estancia una paz-imagen que irradia y vive,

y con voz sideral,

y con su luz aquí,

justo cuando el silencio instruye y traza un canto en el aire y las paredes,

y cuando la soledad, sin perder el don de jaguar herido, contiene la sangre,

y el corazón, ahíto de selvas y ordalías, de estragos y estertores, rendido a la intuición,

impávido la escucha e intrépido la inquiere;

… y ay, ay de mí entonces frente al más allá y su fulgor,

ay de mí cuando estalla en pífanos y oboes, en címbalos, timbales y trompetas,

y ay, ay de mí cuando acuden los arcontes del tiempo y a fuegos inmortales trazan

la efigie de ese instante cual códigos sinápticos o pálpitos del dios entre lo eterno,

¡ ay y ay !

… de la paz de la estancia, de la paz de mi jungla.

DE LA LID DEL CORAZÓN

… oh tú, oh tú,

zodíaco rojo, hélice cuántica, sangre en lucha, mi espada, mi fuerza y voz, mi Campo de Agramante:

hemos de abrir todas las puertas,

hollar todos los puentes,

unir el universo;

… ah, quién vendrá al esplendor de esta íntima guerra:

a la de heridos y sanados,

a la de morir,

a la de ser…

… porque está la soledad tan sola, tanto y tanto y tan mortalmente sola,

que instarla y esgrimirla es fuego helado,

desafío veraz e indescriptible,

pero, a su vez, su unción es ungimiento de ímpetu y vida,

cual protección y poder,

cual luz y pálpito del dios;

… pero tú, corazón mío, caído y con tus muchas llagas, tus muchos puses y muchas leproserías,

¿ a dónde, a dónde irás y a qué, dime y dime en este instante, a qué…?

y una vez más, respondes “iré contigo”;

… oh tú, oh tú,

zodíaco rojo, hélice cuántica, sangre en lucha, mi espada, mi fuerza y voz, mi Campo de Agramante.

HILO SANGRE-LUZ

… desde todas las Eneidas inspiradas, ya intuidas y orales, ya escritas,

desde las Odiseas todas y todas las Ilíadas posibles,

– desde Tula y el Sol, desde las Pléyades, las Siríacas y Arctúricas, desde las Perseidas y Oriónidas,

desde cada brizna cósmica de polvo con sus respectivas lejanías y aparentes olvidos,

venid, venid y ayudad, que no se exige demasiado,

pues no es preciso resucitar ni tampoco cruzar ni derribar la tos del mundo, no, no lo es;

sentid sólo la unión del cielo y de la tierra con el astro o mundo en el que estéis, buscadla,

y, luego, y sin más, recoged y guardad vuestra íntima emoción y sonreíd;

… porque por todas las claves: ya distancias, ya laberintos o edades, ya criptas o dimensiones,

corre el hilo-sangre-luz que nos ayuda y hace brillar,

el que es humano y divino,

el que busca y nombra,

el que vence la fiebre,

el que acaricia y sana,

el que calma el dolor;

… pega, pega y silba un viento fuerte contra chopos y álamos del río en este instante,

y el Efecto Mariposa y el Efecto Doppler de quienes me han oído,

ya han llegado y están aquí:

arde el agua,

la noche es ágata profunda, destellando fuegos, lirios, adelfas y amarantos,

y no muy lejos, al igual que en mi pecho – con su manto azul y verde – fulge y canta el mar;

… mi innato intuye, sabe, que en la senda soy y estoy y que en ella río, lloro y me fatigo,

y que asimismo me detengo y oteo, que observo,

y que también, también me asalta un llanto en busca de calor, de estímulo y amparo;

… y es que ya ven y sépanlo:

nadie está solo ni marcha y sufre solo, nadie, definitiva y absolutamente nadie.

SERES-DIOSES DEL XXI

… porque si fueses en busca del signo de la vida a lo más recóndito del cielo o de la de la tierra,

y hallándolo te ardiese y lo sintieses cual magna sinfonía de agua y fuego vivos,

– en luz carnal de hueso y sangre, de luz inteligente –

y engendrara en ti la paz, la paz, la paz, sólo y sólo paz,

¿ creerías en tal signo ? dime ¿ creerías en él, lo abrazarías, te entregarías a su luz…?

… he, he aquí el hombre y el contexto del XXI entre oxígeno y sílice, y digital, y cuántico,

justo cuando atrás vamos dejando costras, pieles, usos, tradiciones, terrores y arcaicos cantos,

y proseguimos inestables el siglo, girando y afrontando lo inesperado,

ya sin mapas, ya sin hojas de ruta,

pero con nuevos puentes cuánticos, nuevas luchas y nuevas y poderosísimas letras y luces,

– dado que la consciencia vivifica sus ondas y trasciende, emerge, brilla, resucita –

y he aquí que sus acuíferos rebeldes y vibrantes manando,

manando mucho más allá del antiquísimo círculo que antaño nos fue dado,

científica e ilimitadamente muchísimo más allá en un cuantum sin fosos y sin lindes;

… por tanto, pues que han dado ya las 12 exactas en mente y corazón,

y cual ríos divinos abriéndonos y quemándonos, vamos entre venas etéricas y humanas,

[llamándonos y nombrándonos por nuestro propio nombre,

aquel, el que implica ser y el que implica vivir]

sintamos este hallazgo como un egregio campo de percepciones cósmicas, veraces e íntimas;

… no, no es nuestro nombre mortal y terrestre, pues no, no lo es,

sino el que es de luz, en la luz y con la luz,

ése, ése se busca, y ése, ése es el verdadero y último, el único.

CANTO ÍNTIMO DE AMPARO

… oh excelsísima flor, oh, oh luz del olivo:

oh esperanza, oh verdad, oh alegría,

oh, oh tú, cumbre y cima de intensísima belleza;

… pues que te miro y estoy con mi cuerpo y ambos necesitamos llorar,

verter y sentir rodar nuestras lágrimas:

cariño,

paz,

voz y calor,

humedad y piedad del alma;

únicamente llorar, llorar a solas y en silencio, uno junto al otro, cual ciprés junto a sus muertos,

u oír cantar al jilguero íntimo, abrazarlo,

y verlo zigzaguear después entre sangres encendidas y ramas luminosas,

o bajar con él al manantial,

beber,

y alzar el vuelo desde el brocal cansado del espíritu y el pecho;

… oh excelsísima flor, oh, oh luz del olivo:

oh esperanza, oh verdad, oh alegría,

oh, oh tú, cumbre y cima de intensísima belleza.

ECLOSIÓN DE LAS ZARZAS ARDIENTES

¡ … tantas, tantas zarzas hay y están ardiendo al unísono, tantas, tantas y tantas !

y no, para ellas no existe inteligencia aquí, y no, no palabras, y no y tampoco símiles perfectos,

sólo intuición y silencio, más aún, silencio contemplado y en contemplación,

luz yendo y viniendo, girando y hablándome en silencio,

y también las zarzas a las zarzas, entre sí, comunicándose,

recibiendo mi llegada y sonriéndome, alegrándose,

lo sé,

lo sé,

lo sé;

… por tanto, comprender y sentirse parte y ser total se inhala, vibra, vive y es exactitud;

ah, intemporal momento en que “el ahora” succiona y es auténtica verdad,

único cuerpo, única boca, única emoción o sentido, mente y palabra única,

y todos y todo – y ya – en la única e inverosímil zarza que arde y arde

sin consumirse y que nunca lo hará, nunca y nunca, jamás, jamás;

… es diciembre con aguas-nieve y soles vivos por estos pagos de luces íntimas,

bajo una música cósmica y cuántica que conscientemente emerge, brota y habla;

y ay, ay este sonido prístino – digo – tras sus primeros y ya lejanos mimbres, profundo y creador…

… silencio, silencio, pues, y aquí, de nuevo, que torne ese sonido divino,

el que de nuevo sirva y valga al tiempo, que brille, que brille y florezca el Verbo,

que se incendie la voz del mar y el aire, y que el alma – nuestra luz de oro – en su ser, escuche.

LA RESURRECCIÓN DEL TIEMPO

… pues si en rigor es cierto que no tuvimos nunca una idea exacta y noble de por qué nacen los niños,

o del porqué nacen donde nacen, es decir, del por qué allí y precisamente allí,

en semejante caja oscura y cerrada por dentro – digo – con herrumbrosos candados de miedo y hierro,

– más tantos y tantos megatones y kilotones nucleares preparados y con tantas gentes deseando su estallido –

qué, qué podría o habría de esperar a esta Humanidad de aquí y ahora, qué, qué…

9 de noviembre de 1989 = 9+9+9 = 27 = 9, nueves, nueves y nueves por todas partes,

y, de pronto, se abate el muro de Berlín, se derrumba la URRS y cae Nicolae Ceausescu en Rumanía,

o la Guerra Fría concluye sin más, o se resuelve el terrible Armagedón, previsto para arrasarnos en 1998 – otro 9 -,

el cual pendió y pendió por siglos y siglos sobre el tembloroso y lindo y frágil Monte de Megido…

… y he aquí que, con orden, hay viabilidad y se da una remoción entre campos magnéticos solares y planetarios,

justo, justo, en el momento en que la Humanidad, con sofoco, alienta apenas,

es cuando tras la Convergencia Armónica de 1962, con tregua previsora de 25 años,

– hasta 1987 – y tras ser reexaminada aquella, la Fuente Creadora decide otorgarnos, junto a Gaia,

nuevo espacio cósmico con acceso a nuevas dimensiones y nuevas energías,

– con más altas frecuencias, más, más limpias y benévolas –

y esa, esa magna posibilidad, nunca con plenitud exhibida y celebrada,

para un similar y preciosísimo progreso de la Humanidad y la Tierra desde 3D hasta la 12ª dimensión;

… 21.12.2012- precesión de los equinoccios, fin del tiempo del calendario Maya ¿ lo recuerdan…?:

y 1ª Guerra Espiritual en el planeta entre Luz y Oscuridad,

pues que nunca, nunca antes tal desafío o reto práctico había tenido lugar sobre la Tierra;

ahora, y por tanto, lo ancestral, lo cristalizado e inútil para construir un brillante y próspero futuro,

– aunque luche, luche y luche por sobrevivir y tratar de imponer el viejo estatus –

será al final vencido y deberá desaparecer bajo la espada de la intuición humana, cual es la luz del corazón;

[signos: El Daesh, Boko Haram, Trump, Putin, Brexit,

Kim Jong-un, Duterte, Erdogán, Mugabe, Al Sisi,

Oriente Medio, Libia, El Sahel, Yemen…

Neoliberalismo y Populismos, el eje económico, la mentira, el robo, la avaricia y la injusticia,

razas, tribus y clanes, nacionalismos, ismos, ismos e ismos extremos

partidos políticos, religiones organizadas, mafias, tradiciones densas y terribles,

bancos, toros, futbol, viejo cine y teatro, abusos sexuales de toda laya o condición, farmacéuticas, monarquías y símiles,

brotes neonazis, fascistas o anarquistas, homofobia y xenofobia, machismo y feminismo, drogadicciones,

pornografía y prostitución, tráfico de personas y armas, terrorismo internacional y de cualquier índole…,

es, es y se trata, pues, de una operación cósmica, honda y ardua de clarificación, simplificación y limpieza]

… 2013-2014-2015… : tiempo de olvido de karmas, años de ajustes humanos e internos, de re-calibraciones,

de cantos pineales comunicando entre sí nodos y zonas nulas con los centros-vórtices cristalinos

de Arkansas – con sus latentes hombres azules – y Gerais;

oportunidad hasta 2038 para levantar alfombras desde donde emerger y aparecer lo atroz, lo cruel y ruin,

librar su batalla, perderla, y diluirse para siempre en la conciencia y consciencia de la Humanidad;

… las energías luminosas, que aquí y ahora, están llegando y difundiéndose por todo el orbe planetario,

sanarán pueblos y continentes enteros que por edades, siempre estuvieron estrictamente enfermos;

generarán, sí, cambios e inestabilidad, pero también consciencias nuevas para su gestión y control,

propiciarán, cómo no, nuevos gobiernos, marcarán nuevas formas de pensar y también de actuar con la energía,

con el agua, la salud, y del mismo modo con la verdad, la justicia y el alma, desaparecerán las guerras,

y, en adelante, nada, nada será si nosotros no deseásemos que algo fuese así y así y así ocurriese,

puesto que atrás habrán quedados los tiempos cíclicos del mal: los de supervivencia y conquista,

con el correspondiente pillaje o botín, la esclavitud y la muerte.;

¿… tecnología ?

ella ha sido, es y será, aquel magno paladín que genios-sabios – sobre todo en Física – habrán de promover;

…2038: rampa de lanzamiento para una nueva Edad Dorada, Edad que, tras la llegada de un nuevo Avatar,

tendrá su inicio, hacia su culminación o esplendor en los entornos del 2075;

y nuestra estancia en Acuario – signo de aire puro – será un poema de inexpresable ritmo, belleza y proporción.

… y que así sea porque, efectivamente, estimados, si capto bien e interpreto a Kryon, así es y así será.

PÁLPITI E PÁLPITI

… mientras las gentes se aman y odian, y mientras ríen y lloran, y mientras se divierten y matan,

pálpiti e pálpiti, consciente, y sin descanso, prosigue latiendo y sustentándonos el mundo;

y ah, ah la ternura inmemorial e indescriptible que trasciende el velo u oquedad-sombra del aire,

[fuego escondido y vivo, oro puro de intensa e inmensísima luz]

ah la protección divina, ah esa dulce espera ante el error con su inefable piedad:

el ser humano cuidado, arrullado, inmensamente amado, besado y mimado,

pues que corre el agua, y, su sonido, impregna la hierba e inundando va de esplendores la vida;

… mas, sin embargo, y a veces, de repente, en el profundísimo altar y fulgor de una fiesta,

bajo el frenesí o aplauso de su deslumbrante brillo, por un instante, digo,

– por completo desolados y sin consuelo posible –

nos oímos gemir y llorar, llorar y llorar;

¿ … somos acaso Orfeo, Tristán o Tannhäuser ? ¿ … somos Eurídice ? ¿ Isolda ? ¿ tal vez Elisabet ?

¿ …y uno u otro, dónde, dónde estamos en ese instante real de tal llanto terrestre, dónde…?

¿ en qué dolor sublime y en qué, en qué acto o pasaje de la obra,

quiénes somos, pues, y dónde, dónde estamos…?

pero las óperas, con sus excelsas músicas, llevándonos dentro y evocándonos,

avivarán la densidad del fuego oscuro, hasta lograr entrar en nuestros propios corazones

y descubrir el estigma-hiel de la indiferencia, la traición o el olvido;

… poética y cuánticamente, hoy, y aquí, es y está cualquier hálito, soplo o día por la tierra,

pues que aquí está el poema y su espíritu,

y de igual modo, presentes son y están todos los cuerpos, las almas,

y el multiverso los ve e intuye, los conoce y cuida, los remedia y salva;

por tanto, no, ya no se teman a sí mismos ni nos temamos más entre nosotros:

pendientes de mi fiesta y esperándome siempre, siempre, y aunque roto y loco volviese,

aún recuerdo los infinitos y amorosísimos brazos de compasión de mi madre.

DEL ROL DE LIBERTAD

… pues cómo y quién subyugará la terrible soledad y la ingente tristeza, quién, quién y cómo…

y quién y cómo el silencio y la vandálica ruina y por tanto la brutal y absoluta pobreza,

si el fuego helado puede hallarse escondido y por sorpresa, junto al ápice-grill del corazón;

… ay los requisitos de quienes deberán hollar una a una sus muertes para auxiliar a los demás, ay;

tal es la síntesis o exégesis del alma,

reverberación solar y única,

mítico honor,

ese ínsito logo del saber y osar, del hacer y el callar,

o ésa, esa insigne y siempre impagable luz de piedad y poder, anclada y paráclita en el pecho;

… porque sí, y ciertamente, cualquiera puede aterrarse,

deslizarse y derrumbarse desde el cénit del vuelo,

asfixiarse en la lluvia,

padecer nuestro mal de altura álmica,

renunciar y caer,

llorar,

morir,

o bien intuir un alba y construir y hacer hervir la luz con que hacer destellarse y fulgir el mundo,

nosotros, nosotros somos la fuente de que manará el futuro sin ajena condición,

de nosotros dependerá:

del terror al límite, del rol de libertad.

ODA AL AIRE

… late y trepida el aire,

fulge, vive;

hay en él como un arrobamiento hacia lo alto,

como un éxtasis profundo,

como una llama ardiente de levitación;

ay, ay si pudieran observar conmigo este halo de inimitable luz,

este atuendo de oro, su estética, la infinitud de alma;

… en qué hora, digo, en qué instante de puro amor se incendia y sube,

que todo lo da y lo imprime todo como rúbrica cierta de que es en vano el olvido;

mistérico vivir éste sin saber ni ver, cual si coraza, cual si adarga o sima oscura,

cual piedra-ley, cual rigor y fe, cual severo y dual, cual áspero y duro albergue u hospedaje;

… y sin embargo este esplendor,

la arquitectura de este sutil y etérico vuelo,

junto a una voz de fuego interior que irrumpe con poderosísima fuerza,

cantando y abrasando con un verbo enérgico y valiente, divino y redentor;

… no, ninguna mujer, ningún hombre será jamás, jamás, un loto muerto,

cómo si no esta sublimidad total,

esta ingente alegría,

esta florescencia,

este genio,

esta faz magnificente,

esta excelsa contemplación de textura inefable y pálpito inmortal.

TRASCENDIENDO EL ETERNO AHORA

yo soy la luz,

la paz

y la alegría;

… desde El Uno a la galaxia, y desde la galaxia al átomo,

el mundo es un tríptico prodigio de talento y números, de ecuaciones y signos de poder,

de genes y esperanza;

yo soy la luz,

la paz

y la alegría;

… porque quién, quién podría prever y contemplar la Tierra cual un grandioso sol,

o que el propio sol, y desde sí mismo, lograra desplegarse en portentosas constelaciones, quién…;

aunque, y a pesar de todo, nadie, nadie afirmase que fuese a ser un órfico desfile de ángeles y rosas;

yo soy la luz,

la paz

y la alegría;

… ese carácter de hipóstasis total y exacta de Dios y de los dioses,

e igualmente – y con vosotros – de vuestra cuántica consciencia, y así, asimismo de la mía;

es tarde y estoy solo, soy la soledad rigiendo instante a instante y uno a uno los ritmos del silencio;

… dado en Vecilla de la Polvorosa, el 27.04.2018 a las 02,00 (AM)

junto a esta insigne “Plaza Universal”.

CUANDO LA COMPASIÓN

… porque qué, qué hacer cuando la compasión, la real, la efectiva y viva, no pueda cumplirse,

y cómo entonces mirar al mundo para luchar, tras caer muerto o herido y querer y querer vivir:

zumban, pues, las caracolas dolientes y ábregas del alma por mares y valles de la tierra,

truena por las venas sangre hirviendo y gimiendo, acrisolándose,

es cuando entonces se rompen, crujen y golpean piedras y en desbandada huyen los ruiseñores,

pues, de repente, el corazón es frágil presa de fauces y de garras, y no, ya no hay luz en que mirarse,

y toda maldad nos reconoce y con ira y furia nos delata y reta, nos insulta;

… y sin embargo, y puesto que todas las posibilidades son únicas,

y están en el ahora y bajo el mismo instante,

uno debe decidir – incluso teniendo que autoanalizarse, redimirse y volver atrás –

qué reino reinará y qué amor o ley en él se instaurarán;

el pasado y el futuro son ya, y por tanto, citas sin memoria,

fases opuestas e idénticas en duros fuegos serpentinos y entre deleites etéricos y humanos;

… la compasión se inspira por desiertos del pecho y en ellos se adentra y aprieta, se agranda;

[de cada ciclo de vida – ah, recuérdenlo – cada hueso guarda su peculiar rasgo o señal misteriosa]

Methusalem, Atla Ra, Kryon y Metatrón, los Hijos de la Luz y los Heraldos de Acuario,

todos, todos ellos, han estado aquí, presentes con sus divisas y sabidurías y divinas, todos,

desde el mismo inicio hasta el final de estos versos;

… y si por el Este venían en silencio y así emergieron, lógicamente, por el Oeste se alejaron:

tras la voz y luz de su dios en la Tierra, de su estela dorada, tras una esfera prodigiosa del sol.

INVOCACIÓN POR MIS PIES

[… porque los pies son símbolo del alma]

… que con la llama violeta, el Amor Divino enjuague y lave mis pies,

que con la llama rosa me los sane y fortalezca,

y con la blanca me los proteja;

… que piense, que el corazón piense en ellos y me los llene de alegría;

y que en la noche más sórdida, larga y densa del alma,

– cuando sólo monstruos amenacen mi mente y desde ella increpen y aúllen –

entre el más puro silencio de la sangre, me los sostenga y me los eche a andar.

A IMITACIÓN DE LA FLOR

(… porque sepan que Excalibur y la lanza de Parsifal,

constituyen, y son, una idéntica fuerza)

… sugiere poderes del éter y el aire,

una Excalibur de piedad y lumbre,

y una lanza o fuerza espiritual: la de amor y luz;

sugiere, pues, arroyos y fuentes puras, rosas, lirios,

sugiere que nos arde y vibra dentro, y que quema y vive,

y que crece y mana, que hierve y que en la sangre florece,

sugiere, sugiere y sugiere siempre, una flor, siempre sugerirá…

… ah, ah, pues, torres babélicas y atalayas vetustas de piedra idas,

y ah, ah antiquísimas cruces con genuinos y estremecidos calendarios,

tan llorados y aplaudidos por leyes astrofísicas del cosmos y la ley del alma,

y ah, ah y en consecuencia, primaveras íntimas, resplandecientes y hermosas,

y ah, ah, tú, alegría – gozo, deleite o júbilo con consciencia progresiva y cuántica –

tan sanadora y mortal a un tiempo, y tan, tan sacrificial todavía y duramente nuestra,

y tan fugaz y divina, y tan velada y callada, tan sacra y querida, sí, y tan incipiente y mía…;

… y es que acercarlo al corazón, lustrar y descifrar el universo, es destello excelso de perla única:

disolución de la polaridad de la matrix, la arqueología del amor, la de la luz, el consenso infinito,

cual desgarro total de las sombras con retorno a lo cierto y lo sabio con fulgor de lo bello;

ah, por tanto, esa hebra de plata y ese hilo de oro rediseñando estos lienzos de estructuras sin fin;

… y es que, el Grial, digo y digo,

por y en su misma esencia, sugiere siempre, siempre, y siempre sugerirá una flor, siempre.

DE MONARQUÍAS Y SÍMILES

(… y de vasallos, súbditos y esclavos)

¡… y quién, quién o quiénes velarán conmigo mis armas humanas y divinas y tus armas,

quién o quiénes nuestros derechos y deberes de mujeres y hombres,

y quién, quién o quiénes nuestras noches largas, nuestras muchas noches, las noches de la muerte !

… porque he vuelto, he vuelto y digo que soy y estoy aquí,

y que al pueblo, de igual a igual, fui dado y entregado por mi madre,

y que, sin embargo, hoy, con su aspiración herida, pienso, siento y veo que no, que no lo soy;

… que por épocas, por edades y siglos – afirmo o digo – he batallado sin tregua ni cuartel,

y que al dolor y a la muerte debo éste íntimo, este exiguo y crucial emblema,

este criterio, este valor civil de los dioses terrestres y celestes, nómadas, románticos y activos;

… que para instituir un alma como seres humanos – donde se alza el mar del poder y la ley –

rey poderoso y vasallo he sido, y que asimismo súbdito, y que no, no en balde, y también, esclavo,

pero llega el XXI clamando y exigiendo raudos cambios con urnas y escrutinios generales,

con añejas y terribles simas descombradas, con candados de tiempo demolidos y muros derribados,

y utopías, ideales nuevos para foros compartidos y abiertos a múltiples luces de paz insospechada,

y cómo, cómo no, con nuestras fuentes cuánticas y éticas fluyendo al fin,

conscientes, luminosas y radiantes;

y, por último – ay, ay mis queridos vates planetarios, mis compañeros y bien amados poetas –

también con nuestros hondos gritos, éstos del corazón, llamándonos y escritos.

PRIMER TERCIO DEL XXI

[1ª. guerra de naturaleza espiritual – de ámbito planetario – entre luz y oscuridad]

… redes de hambre, trabajar una hora o un día y no poder seguir o no poder volver

usar, cortar y tirar

salarios ínfimos

dependencia extrema

precariedad

ultramoderna esclavitud, hito que vencer

variabilidad, inestabilidad, inseguridad, fungibilidad

secuencias efímeras de vida, concreción volátil, frecuencia vívida, contexto líquido;

… y, en los eventos del mundo, advenimiento y triunfo de lo inadvertido,

más aún, lo contingente se tornará imprevisto, y sólo, sólo ese eje será y continuará constante:

poco a poco caerá lo ancestral y cruel, lo caduco, lo denso, lo terrible e inútil para instruir el futuro

porque todo cuanto en sí no entrañe compasión y verdad, todo ello, todo, digo, deberá desaparecer;

disrupción, por tanto, para un cosmos de remotísima tradición y lógica

con aparente incoherencia entre causas y efectos

posibilidad, pues – de acuerdo con la intención – de lo antagónico en este preciso y exacto ahora,

el de la consciente y presente decisión, instalada cual oxímoron libre, determinante y último;

… giros profundos de 180º y recalibraciones

bruscos cambios climáticos y de opciones personales y sociales, fulminantes, vertiginosos,

desconocido y temido caos terrestre y cuántico, frente a esta nueva e ignara gestión,

aprendizaje crucial, por tanto, urgente y preciso para la humanidad,

absolutamente imprescindible desplegar tesón y paz, altruismo, compasión y piedad;

… y, sin embargo, ay la ilimitada y divina órbita de mujer, y ay, ay la del hombre,

con su alternancia de género en su estancia aquí y su cuerpo-luz de arco iris radiante,

con su creciente e ínsita frecuencia sobre un continuo asombro, ya cósmico, ya ético, y ya, ya civil:

aquella utopía o intuición innata del alma, aquella, la del amor incondicional, el total,

proyectando su concreción al fin, bajo una magna consciencia,

la de un dios en flor con su ser carnal, mental y moral ascendidos;

… y es que el futuro no, no es una piedra, es agua corriendo.

LAS TRES PARTES Y PODERES DE TU ALMA

¿ … has calculado el valor de tus pies y tu cintura, el de tus manos, el de tus hombros y tu mente…?

¿ y has intuido o comprendido de lo que son capaces cuando están e interactúan juntos…?

¿ lo has hecho, lo has hecho y vivido y sentido con total consciencia y plenitud ?

porque si así es ¿ te has fijado y recuerdas el esfuerzo y dolor de cada hueso y órgano:

sus sudores, sus esfuerzos y voces, sus quejidos y gritos,

o las heridas con sus llagas abiertas y la sangre cayendo…?

un cuerpo humano en acción es una tromba marina, un tornado divino,

un dios que ha acampado aquí, su tronar, un Sísifo antropomórfico y cierto, físico y viviente;

porque ese extracto de fuerzas, esa exudación o energía capaz y excelsa, obtenida y destilada,

esos múltiples e íntimos bríos fundidos entre sí y entregados cual pábulo al espíritu,

esa autoridad, ese imperio, ese poder profundo y minucioso,

es una parte, la consciente y sublime de tu alma;

… pero, todo el bagaje de sufrimiento y congoja, de ahínco, de absorción del bien último,

– cual conciencia inculcada y virtud erigida –

¿ acaso no merece un rugido de luz por su eficiencia, una oda, un canto agradecido, una alegría ?

pues esta, esta es la parte emotiva, la dulcísima y honda que asimismo dicta y conforma el alma;

… aunque qué, qué sería de los esfuerzos supremos o de emociones radiantes, pero solos, aislados,

sin ese grill de un alto pensamiento penetrante y lúcido, y a un tiempo esplendoroso y puro,

cual si de vital memoria se tratara, pero adornando el ser con sus glorias, sus triunfos y virtudes,

memoria que tome y eleve la verdad que al intelecto ilustre, la que engendre y nutra la vida,

la que rigurosamente encienda y bese, la que instruya, la que dore y pula,

la que cree y recree el tránsito intrépido del alma, qué, qué sería…

S. XXI: RASGOS CAPITALES DE UN INSTANTE

… útil

cuántico y genial

auténtico

y siendo, y discurriendo;

… puede semejar un océano sutil e inabarcable

un sol majestuoso orlando el oriente y el poniente

un hito álgido y divino

la nomenclatura ardiendo cual fuego cósmico de inexpresable vida

el niño o niña que crea y besa la partícula más pura, dulce y cálida de amor;

… cual pieza del XXI

podríamos urgir con este instante un giro y traer a ser cualquier don gentil e inesperado,

el más veloz e imprevisto, el más fungible, y ah, tal vez el más afín, sí, el más líquido

o bien romper y abrir con él el stand del tiempo y expandir la amplitud máxima del ángulo,

pues podríamos fundar nuevos conceptos, nuevos números y nuevas geometrías y volver atrás

reparar conscientemente los yerros de mente y corazón

ungirlos con pálpito exquisito y ponerlos a latir;

… fe, fe, fe

clausura y extinción de lo quimérico, de lo irreal o utópico, de lo imposible

ábranse, por tanto y pues, las celosías, las puertas, los techos, las ventanas míticas

derríbenlo todo:

lo tradicional, lo atávico, los muros, lo inservible y caduco con que instruir el futuro

acríbenlo y abran luego para expulsar la tristeza, la angustia, la agonía y el miedo

como asimismo este instante pide que rompan lanzas en pro de la imaginación y la intención

de los puentes abisales y del vuelo sideral sin fin

el excelso

el infinito

aquel

[el omnisciente e íntimo, el valiente y poderoso, el adalid eterno, el heroico y nuestro]

el del genio indestructible de la luz;

… éste, éste ha sido el hálito: la fuerza y el destello de este instante.

DE LOS HATILLOS DIVINOS

… un canto o himno de infinita voz, amor y libertad

– el que se teje y construye en nuestro templo interior sin laúd ni martillos –

un sonido-esplendor irradiando a partir del dorado vestido de bodas,

– bodas de espíritu y alma –

las del valiente y filántropo príncipe con su emblema civil:

el de fe y amor, compasión y piedad,

y las de ella, la novia,

cual sublime belleza y poder terrenal de la vida,

cual si pote de oro,

cual si bella y magnificente coraza dorada con sus genes, arrobos y brillos divinos;

… ah, ah los hatillos terrestres, los que han cruzado y sostenido puentes sobre dolidas aguas,

ah los pechos helados con alientos gélidos por entre mármoles fríos,

ah las alboradas de hambre

las navajas del miedo

las hogueras-castigo

las humillaciones

las violaciones

las traiciones

las batallas

las torturas

las terribles y horrendas muertes,

los saqueos,

y, sin embargo, y a pesar del cansancio ímprobo de los materiales, sin embargo, digo,

os habéis puesto en marcha y habéis venido, habéis llegado y estáis aquí, aquí, aquí…

ah la esperanza y fe, las de de pedernal y espíritu,

y ah, ah y al fin, la voluntad e ímpetu del ser, su luz;

… qué síntesis tan breve para un camino ingente con tan ingente honor,

soledad y silencio son justicias-sufrimiento para el dios carnal y solamente para él,

pero ay, ay la piedad, la compasión y el perdón, esas fuerzas que renacen, que vibran y fulgen,

las que abrasan e impulsan, las que nos izan y avanzan, llevándonos más y más allá;

oh tú, mi humildísimo canto, y oh, oh tú, mi estimado himno, doliente y verdadero.

EL NUEVO SER HUMANO

… si todo dolor, tristeza, ira y furia del mundo cayeran de repente sobre mí,

¿ podría, podría contenerlos, resistirlos, y, con sólo el ápice del corazón, concluir el poema…?

pues qué estruendo, qué desorden y revolución, qué golpe sufrirían la luz y voz que quedasen,

cómo, cómo serían el escalofrío sentido y el hito vivo de la muerte,

en qué se convertirían los fuegos álmicos, en qué,

y por dónde, por dónde, me pregunto, huiría la piedad herida,

con qué gesto o temblor,

bajo qué recuerdo,

y cómo, cómo y hacia dónde, hacia quién…

… porque si con ello el mundo resultase instruido y puro

y en paz,

y libre…

… hay, hay noches con simas o cumbres que saben a consciencia y a intuición infinita,

y el oro de las horas se acrisola en pensar tan sólo en el simple y mero tiemblo de vivir;

[… por tanto, aquí y ahora, contra mi antiguo ADN y esta indolencia de hoy, densa y mía,

contra el aún presente e inmemorial carbono,

contra este ajuar de conducciones inútiles con sus caducas e infructuosas réplicas,

contra mi cuerpo, digo, sí, contra mi viejo y querido caballo trotón, contra él, con amor,

y contra mi tea-antorcha con pábilo ancestral, agraz e inservible ya para el arte de fulgir]

… quiero ser del 3000, del 7000 y el 20000: me construiré de oxígeno, de sílice y cristal.

DIOSES EN CONSTRUCCIÓN

… porque si soy – y somos – dioses en construcción,

¿ dónde, cómo y cuánto habré de desplegar el potencial ingente con que me ha dotado mi Padre ?

sentándome, pulso la soledad, y, en absoluto silencio, vibrando, los dos esperamos y escuchamos;

es una escucha-espera atenta y serena, profunda, infinita,

tanto, que su fuerza y fe golpean y glorían sobre la luz y voz de la razón;

…y llega siseando un retumbe lejano, y, tras tañer su ley entre el fractal mortal de los huesos,

toma los goznes de vida y pone a girar la sangre,

el eje divino,

el bastión del alma,

y no, no hay sílaba exacta, eco ni don posible con qué definir esa pátina o unción, no, no los hay;

… por tanto, que aquí sean y queden mis pobres y humildes, pero honrados versos,

estas pocas palabras con su estruendo escindido entre el vano carnal de mi boca,

con la vista perdida entre rémoras, hiedras y simas de viento, lluvia y aire,

arrebatado e inmóvil junto a la inmensa ternura y paz que me reporta la tierra,

entre su dulce amor,

entre sus lirios y rosas:

entre las golondrinas áureas del corazón.

EXACTITUD DE LA VIDA

… sin movimiento, sin actividad, la vida no es – no, no es el dios – no, no el amor, no la luz;

surja, surja por tanto, y, cual dardo de fuego, nos alcance y prenda un relámpago vivo,

y, vibrantes, exhíbanse las rosas,

los jilgueros,

las alondras,

la sangre,

y así lo exuberante de la piel y el sol del rocío;

¡… porque, ay, tan a menudo y fácil se nos abre y parte el corazón,

tan de agua es, tan como de lluvia humana y pura, tan delicada y frágil, tan breve…!

… la verdad nos contiene, nos sustenta y observa, y, nosotros, le quebramos el dintel de sus leyes:

los lirios más hermosos,

los panales más dulces;

… ay si tuviésemos coraza, lanza y justas con que honrar un latido:

su consciencia,

su sabiduría,

su honor,

su voz,

su fin;

ay si escuchásemos el concierto sublime

con que el Yo Superior nos arropa, nos mece y cura, ay, ay…

MOTIVO: EL CORAZÓN

… porque siendo un don primordial de amor, cómo, cómo y hasta dónde llegará el corazón,

hasta dónde su voz y hasta dónde, hasta dónde su luz;

[días o períodos+noches+planos cósmicos, globos, revoluciones, recapitulaciones, épocas, razas…]

7 Grandes Períodos-Dias de Manifestación – 7 Globos interiores por Período – 7 Revoluciones por globo;

777 reencarnaciones en marcha de este Espíritu Virginal del ser humano, 777;

… aquí y ahora, la Humanidad se halla anclada al planeta Tierra, o Gaia, en el Sistema Solar,

situado en la región más densa del Plano 7º del Cosmos, de los 7 que conciernen al Uno,

[no, no El Verbo o Primogénito, “el Verbo estaba en Dios y El Verbo era Dios” no,

sino el Ser Supremo, ese mismo al que alude San Juan como Dios y emanado de El Absoluto]

dentro de los millones de sistemas solares existentes y aproximadamente a la distancia de 2/3,

a contar desde el centro de esta Galaxia nuestra, esplendente y hermosa, denominada Vía Láctea,

y desenvolviéndose a través del 4º Período Evolutivo – el de las formas – o Gran Día de Manifestación,

en el que un ciclo de vida se desenvuelve en los tres primeros mundos: físico, del deseo y mental,

– nuestro Período Terrestre, el 4º Día de la Creación Bíblica, la cual consta de estos 7 Grandes Días,

en su mitad 2ª – la mercurial – de la 4ª Revolución Terrestre del Globo 4º, el D,

[de aquel total de 7]

en su 5ª Época – la Aria – y en su Raza 5ª – la Anglosajona,

[ésta, con el nº 13 de las 16 totales o posibles Senderos de Destrucción de la Humanidad]

las cuales, y del mismo modo, también constan y tienen su asiento sobre el nº 7;

ah los Mayas, y ah ese límite de su gran calendario con su presunta conclusión del tiempo;

desde el 12.12.12, el planeta, traslada su ubicación y asciende desde las 3 hasta las 12 dimensiones,

hecho éste por el cual recibe energías con muy altas frecuencias;

[hecho que acelera, diversifica y desenfrena todos los procesos terrestres]

a resultas de ello, y a su tiempo, y puesto que también está siendo alcanzada e influida,

la Humanidad realizará esta gran ascensión hacia una consciencia justa, noble y compasiva;

… por tanto, y siendo un don primordial de amor, cómo, cómo y hasta dónde será oído el corazón,

hasta dónde llegarán su voz y luz, cómo, cómo y hasta dónde, hasta dónde, hasta dónde…

DEL INGENTE COMPROMISO CÓSMICO

… que mi imaginación me imagine y que nítido, limpio y firme me observe más y más allá,

que mi deseo desee esta dinámica mía de la perpetua expansión,

que el imperio de mi voluntad me estudie, me acepte y guíe,

y que ello sea expuesto ante todos los libros y expresiones de vida,

ante todos los planos y mundos con sus energías y ante todos los rangos y dimensiones todas,

pues a sus conciencias lo presento y muestro, y, del mismo modo, a sus consciencias y poderes;

de semejante forma a mis múltiples yoes lo transmito e insto,

y que asimismo conste no sólo ante todas mis muertes,

sino ante todos y cada uno de los renacimientos con que me he resucitado;

por tanto, a los períodos o días bíblicos con sus eones, épocas y edades torno,

y en los corazones de sus respectivos Fénix me reinserto y a latir conmigo de nuevo los invito,

más aún, sobre sus potenciales de fuego lo resiembro, lo riego y mimo, lo cavo y laboreo;

… porque qué podremos crear aquí y en sí contribuir en esta excelsa tarea de divinos cálculos,

qué puede ofrecer – resumo y digo – el género humano en la eterna construcción del universo,

cuáles habrán de ser sus hitos cósmicos, fruto y raíz de su ciencia y luz inmortales,

y con qué, con qué nuevas industrias de gentiles y eximios fundamentos podremos cimentarlos:

con qué formas, emociones y voz, con qué supermentes, con qué algoritmos o átomos ultérrimos,

o con qué nueva razón o pack de inteligencias nos propondremos proseguir y ennoblecer la obra,

pero, sobre todas las cosas – y exaltado quede – con qué quantum de puro y total amor, amor, amor…

… 2018 desde Vecilla de la Polvorosa, desde España, desde el Sistema Solar, desde la Vía Láctea;

brillen vívidos, con el albor de estos versos, los análogos sueños de mis compañeros,

altos e inhiestos fuljan, comprometidos, bellos, plenos, luminosos;

y es que no, no podemos, queridos poetas y amigos terrestres, renunciar al amor, no, no podemos,

pues cómo temerle a la fe o a la alegría,

pero, y sobre todo, cómo, cómo a la vida, y cómo, cómo a la libertad.

ABRID, ABRID AL SOL DE LA ALEGRÍA

… hay, hay vida después del daño y después del dolor, y también, y aún, después del sufrimiento;

cómo si no, cómo si no este honor de nuestro retorno para estar aquí, cómo, cómo si no…

pues que tantas, tantas veces habremos arrancado del desastre y la ignominia el corazón

y habremos tenido que enarbolarlo y jugárnoslo, incluso a riesgo de su muerte,

para intentar salvarlo con sólo un pálpito de luz,

con uno, con uno, con uno sólo;

… pero, ah, y en cambio – salvo muy conscientemente Aristóteles –

casi nadie vio ni previó entre el alma y para el alma el sol de la alegría,

ese gozne íntimo de profundo e infinito júbilo,

esa lengua de fuego vivo que insemina la sangre y que hirviendo arranca con amor desde el pecho,

y va limpiando y abriendo la voz, los ojos, la mente, el fulgor del ser,

ese himno divino que, una y otra vez, a su paso invoca, instruye y reconstruye;

… por tanto, quién, quién podrá ya apagar – por ejemplo – la sonrisa abisal e inmortal de Gioconda,

cortar el hilo-lumbre de oro en que vibra el Ave María de Schubert,

la 9ª de Beethoven, el “Ser o no ser” de Hamlet,

o el Concierto de Aranjuez, del maestro Rodrigo,

quién, quién…

… y es que es tanto el gozo, la percepción y poder de una honda y pura alegría, tanta su fruición,

que invitados quedan ustedes a concluir, a salvar y dar amparo a este humilde poema,

con el final de esa bellísima canción napolitana de “Santa Lucía”, final que dice así:

O dolce Napoli, o suol beato,
ové sorrídere, volle il creato,
tu sei l’impero dell’armonia.
¡ Santa Lucia ! Santa Lucia !

Or che tardate ? bella è la sera,
spira un’auretta, fresca e leggera,
venite all’agile, barchetta mia.
¡ Santa Lucia ! ¡ Santa Lucia !

NO, NO, DIOS NO ES UN SER HUMANO

… creer, creer y luchar y luchar por la conciencia y la consciencia,

tomar posesión de ellas y arrebatarlas e incendiarlas dentro, ascendérlasoslas;

porque, ah, en qué génesis e impregnación, o en qué síntesis de amor y luz ardientes,

se fundieron – cual ser humano y su grial – imaginación y voluntad, mente y corazón;

¿ en qué onda o partícula atómica se hallaba esta belleza, la exacta y útil, la ignorada, la excluida ?

¿ cómo y cuándo se produjo el sonido aquél,

– el supremo y divino –

el que inspiró y condujo ya y por siempre el compás inmortal de unas hojas de hierba…?

cómo bajó de lo alto y hondo lo excelso y humildemente encarnó

y permitió estos simples y exiguos versos que aquí estáis leyendo con frecuencias carnales, cómo…

… y todo, todo vibra y habla, dialoga, colabora y cocrea entre sí, aquí y allá,

pues todo se aproxima y aparentemente huye

se expande y vuelve,

se concentra y mira,

diseña y rediseña,

imagina,

y entre la luz total nos nombra y en ella somos, y ella misma, por el fulgor, nos define,

[mientras, con mimo entrañable sana a 144.000 mil humanos que tenían sus huesos y almas,

con dolor los unos y carcomidas las otras]

… no, para avanzar, no pretendas comprender sin más a Dios, pues Dios no es un humano;

mejor, vive y convive en Él, con Él y por Él y ponte día a día a esperarlo;

además, cuantos en el Shekinah lo vieron, aseguran que sus manos siempre las mostró vacías.

HOMENAJE

… un grito, una risa o tos como seña sideral,

un rasgo humano con norte y sur,

una huella civil,

una pura, álgida y divina energía que de sístole a diástole nos nutre y nos sostiene,

un insondable e inteligente brillo de lumbres y de piedras,

[piedad, compasión, perdón, misericordia]

sí, y tal vez sobre un temblor o júbilo carnal que seduzca, asalte y bese los atrios de la sangre,

pero, también, un iris que acrisole ardiendo la belleza e izándola la exhiba junto al cántico del alma;

… idear, diseñar y construir con hilos de silencio y soledad, acción y paz, quietud, sabiduría,

para querer después proseguir y resucitar, resucitar, volver,

y, cual Fénix errantes y gloriosos,

buscarnos el espíritu y ser y todo es espíritu y espíritu;

… siglo XXI-2019 – día 01 :

en este preciso instante y hora, y cual flor solar de ámbar, aún destellan e irrumpen sus albores,

justo cuando la llama viva de hombres y mujeres,

marcha y gira lustrando y derritiendo los ancestrales y agraces témpanos del mundo;

… desde la tierra y el agua, desde el aire y el fuego,

desde la luz y el sonido,

desde la vida,

desde el amor, la voluntad y el poder:

,

– queridos compañeros –

benditos, benditos sean los latidos de vuestros corazones.

CRÓNICA DE GUERRA ENTRE LUZ Y OSCURIDAD

¡ … soy, soy tan joven,

hace tan poco rato que he llegado a esta excelsa, pero ingente y pavorosa guerra del XXI…!

ah sus Campos de Marte, las ilustraciones, las sanaciones y epidemias del alma,

y ah, ah las rosas con que intuir la dulzura altísima y profunda del espíritu-amor en invierno;

… en inviolables y fortísimas cajas de pálpito oscuro,

– impregnadas y cerradas con candados de acero y odio por dentro –

rugen lo ancestral y terrible, lo atroz, lo espectral y caduco con que armar e instruir el futuro;

tal es el fragor de su ira y furia, que vulnera y hiere campos de futbol,

arrasa instituciones, Ttvv. y radios, calles, cines, escuelas, discotecas,

y por el mar de la herida van huyendo y cayendo la fe, la compasión y el cariño,

la paz, la amistad, nuestros soles divinos, los manjares del mundo;

… hay momentos en que parece que sólo llorar y llorar podría calmar las hoces de tal adversidad,

justo cuando tocas tus venas y el corazón – como un esclarecido loco – te asalta y grita y grita:

¡ desgraciado de ti, toma tu Excálibur y lucha, lucha con su fuego puro y triunfa, sálvate…!

… estos días – y estos años por los que estamos cruzando y los que habremos de cruzar –

oh lectores queridos, y oh poetas amados,

os pido que, quien tenga un resplandor íntimo, por su honor lo vierta, lo agigante, lo expanda,

y que su ámbito de oro, impregne la deidad que va enarbolando lo vil y la muerte;

… en este día, en esta hora,

en este instante en que asumo y entraño el emblema de ser y sentirme tan joven.

REENCARNACIONES MUJÉRICAS U HÓMBRICAS

… voy envuelto por la calle entre un motín de alma que mata y resucita,

y aunque la brisa no es demasiada, el frío es duro, intenso;

parco, luminoso, y en todo caso impasible, el reloj de una iglesia-torre da las 20, 30,

pero yo me pregunto que qué hora será en los pagos del cosmos a los que la luz no llega,

donde el amor está, sí, sí, está, pero que a la vez no esté,

y si habrá, si habrá instante alguno en el summun de los tiempos,

[en “El Eterno Ahora”,

donde vida y memoria – dicen – se expresan a la vez completas y perfectas sobre un grill de glorias]

o qué fluir traerán inefables conceptos vivos que aún me son por completo ignorados,

pero que sé que sé su destino porque están brillando y golpeando de forma incontrolada

sobre el átomo fiel del corazón;

… en escasos minutos, la fuerza de la brisa ha aumentado y corta la cara,

por lo que de forma instintiva, a rebufo de los hombros, me aprieto la bufanda y toso;

la luz pública, con su timidez por los faroles de las aceras,

llega de repente y los coches que pasan la acusan y comparten;

nadie, nadie, digo, me conoce ni a nadie reconozco,

por tanto, a unos y otros puedo intuirnos e imaginarnos astros errantes,

ojales dispersos a lo largo de un vestido inmenso,

o mares con puertos terrestres, ascuas, chispas de hogueras siderales con seres insignes, magníficos,

y cómo no, y asimismo, dioses presos de la savia divina

con que ahormar la luz y voz de estos versos,

cuyos ritmos nacen junto a humildes laúdes ya usadas por los almendros de la navidad;

… tras esta caminata, y por la íntima impronta de mirarnos honda, sostenida y fijamente,

mi conciencia y consciencia se han unido y erguido a la altura de los ojos;

y, entonces,

subyugadas de golpe por un silencio de inconmensurable audiencia con sus audios celestes,

nos tendimos las manos, y los tres, amados por lágrimas-fuego, simultáneas y humanas,

susurrantes y puros, al rigor del frío, nos hemos estrechado y reconocido.

BIEN LES VALDRÁ ESTA MISA

… abra, ábrase y entre en su propia mente y corazón,

y, ya, con ambos y entre ambos, escúchelos y prográmese;

construya conscientemente un proyecto de sí mismo,

consiguiendo por fin ser un ser independiente y libre;

transforme sus creencias y conviértalas en fungibles, dúctiles, versátiles, líquidas,

revise o rompa, por tanto, las liturgias de sus gustos, de sus tradiciones, de su ideología,

o mézclelos al tiempo que derribará ante sí antiquísimos y opresivas cajas, candados y muros;

abra, pues, también, y en consecuencia en sus techos claraboyas, rosetones o agujeros inmensos,

que entre la luz oreando increíbles e ignorados rincones bajo viejas y densísimas sombras,

haciendo surgir pasmosos resplandores y brillos por completo desconocidos;

en definitiva, prescinda usted de lentes, de señales vetustas y orientaciones arcaicas y ajenas,

de axiomas o conjeturas cerradas, caducas y espesas de cualquier lugar que procedan

o de quienquiera que las haya conformado o sostenga, difundido o difunda,

en una palabra, investíguese, analícese en profundidad y a conciencia y diséñese a sí mismo,

y, quizás, y por primera vez – tras una y otra vida –

logre ir por la calle como un dios menor y en formación, evolucionante y humilde, sí,

pero consciente, magnífico y radiante, pleno de íntimo fulgor, poder y sueños inmortales;

y es que, amiga o amigo – créanme ustedes, en el XXI – este plus de verdad, bien les valdrá esta misa.

CREADORES DE AMOR, SERVICIO Y LIBERTAD

… y así, cual vosotros mismos sois y estáis, de idéntico modo,

yo soy y estoy dentro y fuera de mi cuerpo-templo interior,

porque si sólo estuviésemos dentro ¿ cómo, cómo propagar este fuego,

nuestro fuego de alcance universal, y cómo, cómo su luz…?

… hacia adelante y hacia arriba, en espiral,

hacia el sol,

hacia las constelaciones y otros mundos,

hacia las estrellas,

hacia la sede exacta de cada Sistema Solar, de cada Galaxia y de la propia Fuente Creadora;

343 dimensiones nos sostienen, nos guían y dan camino y alimento,

y en el mismo centro del Uno nos esperan;

.. y es que, si cuando cae la tarde sobre la tierra como campo ingente de transparentes fulgores,

– cual si trigos maduros y duraznos se tratara, cual si de una fiesta de puro amor y cereal –

en el atrio íntimo del alma, cósmicamente, enérgico y valiente, se oye retumbar el corazón;

los ojos carnales, pues, han volado, desaparecido los sentidos álmicos, su sitio, su noción,

y así los hombros, la cintura, los brazos y los pies, los cerros circundantes, el ocaso,

y por último y en igual sentido, la seda y el brillo, el rumor y la alegría del río;

sólo, sólo un indescifrable eco-sinfonía de consciencia absoluta y sideral perdura,

es la cita, el sonido-llamada en los pechos dispuestos a servir sin destino, sin hora, sin pretextos,

sin compromisos ni hogares, sin divisa ni ejércitos, sin mundos de origen y sin patrias;

… son los valientes vates del XXI sobre el planeta Tierra,

– son los de Gaia –

creadores-transmisores natos de esta insigne llama de “amor, servicio y libertad”.

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